Antes de ponerse a buscar una casa... párese a pensar:

La compra de una vivienda es un importante desembolso económico, por tanto, estamos hablando de la mayor inversión que haga en su vida, pero valdrá la pena. Para ello, no se precipite, y piense que tiene que elegir una vivienda que se adapte a sus necesidades y a sus posibilidades económicas.

Primero pensemos en las necesidades. ¿Cuáles son mis necesidades?

Piense en la ubicación, ¿dónde quiero vivir?, orientación, ¿lejos del ruido?, zonas ajardinadas, ¿tengo hijos?, ¿cuántos?, ¿está en mis planes tener más familia?. Piense en lo que la vivienda ofertada le está ofreciendo. Cocina con muebles, mejor sin muebles, ¿cuántos dormitorios va a necesitar?,  ¿va a necesitar garaje?. Esta vivienda, ¿necesita reparación?, ¿es mucha la reparación? Párese a pensar en lo que prefiere para calefacción y agua caliente, gas ciudad, propano, electricidad, tarifa nocturna. Piense en el futuro, una vivienda es una compra a largo plazo, posiblemente para los próximos 10, 20 ó 30 años, será la herencia de sus hijos.

Otro punto a tener en cuenta es el saber si la casa de sus sueños está dentro de sus posibilidades. Por tanto, haga números, que alguien especializado en el tema le eche una mano para que le ayude a buscar la vivienda en base a su situación financiera.

¿Que vivienda puedo permitirme?

La pregunta es muy sencilla pero la respuesta no tanto.

Probablemente tengamos que pedir un crédito hipotecario. ¡Ojo donde se mete!. Hay entidades financieras que nos pueden prestar el 100% del valor de tasación, aunque lo habitual es que el préstamo no supere el 80% de este valor. Piense que al valor de compra de su vivienda tiene que añadirle el 10% de gastos (IVA -si es vivienda nueva-, Impuesto de transferencia -para viviendas de segunda mano-, notario, escritura, registro, etc.).  Piense en una vivienda con una cocina sin muebles y sin electrodomésticos, la vivienda que no tenga muebles, el préstamo a pedir y luego financiar será superior al precio de la vivienda. Los bancos determinarán la cantidad para el préstamo en base a:

El valor de tasación de la vivienda: Casi nunca coincide con el precio que vaya a pagar por la vivienda. Este cálculo lo hace un tasador, enviado por el banco, quien será el que, finalmente, calcule el valor de tasación en base a unos parámetros, (m2 de la vivienda, ubicación, etc.).

Su capacidad para hacer frente a los pagos mensuales: En el supuesto de no haber otros préstamos pedidos, (el banco lo mira todo), su vivienda se llevará del 35 al 40% de su nómina (ingresos netos, total líquido a percibir), el banco hará sus cálculos para determinar la cantidad que presta y cuanto tiempo lo podemos devolver.

Quizás tenga algún ahorro, o esté vendiendo una propiedad para adquirir otra... todo esto el banco lo tendrá en cuenta. De esta manera lo tendrá mucho más fácil. El problema viene cuando es la primera vivienda.

Familiarícese con las hipotecas

Después de poner sus finanzas en orden, debe de encontrar la entidad financiera y negociar el préstamo hipotecario. Esto es lo más importante y crucial en la compra de una vivienda. Debe decidir cual es el préstamo que mejor se adapta a sus necesidades, que tipo de interés -fijo o variable-, si conviene o no aceptar comisiones de amortización anticipada, en el caso de tipo de interés variable, tenga en cuenta los incrementos que pueden sufrir las cuotas de amortización mensuales, etc. Lo mejor es que este tema lo deje en manos expertas, en asesores financieros, ellos le asesorarán sobre la mejor hipoteca para Vd. ¿Tiene idea de cuántos tipos de hipotecas hay en el mercado?. Hipoteca Joven, Hipoteca Total, Hipoteca a 30, 35 y a veces hasta 40 años. Asesórese. No le costará nada y tendrá las cosas y dudas más claras. No estaría de más que apuntara en un papel todas sus dudas y luego preguntarlas al profesional, de esta manera se asegura no olvidarse de nada.

En cuánto ya tenga una idea clara de lo que busca y necesita y hasta donde puede llegar...

Iniciamos la búsqueda

No es fácil. Ya sabe lo que quiere, ya tiene claro cuáles son sus necesidades. Pero es un trabajo difícil. Pudiera llegar el momento en el que piense que es imposible encontrar lo que busca, pero no deje de buscar, al final encontrará lo que busca.

Antes de firmar el contrato

Ya tenemos la casa elegida, antes de entregar una señal o arras hay que tomar una serie de precauciones para asegurarnos el buen fin de la compra.

Fíjese en:

Comprobaciones previas a la firma del contrato:

La formalización de la compra

Es habitual, una vez hechas las comprobaciones arriba expuestas, que quien opta a la compra de la vivienda entregue una cantidad de dinero en concepto de señal o arras. Es un pago a cuenta que resta del precio final de la vivienda y se confirma con ello, el compromiso de comprar (por parte del comprador) y vender (por parte del vendedor). Para más información de lo que son arras o señal, hacer clic en el link.

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